Bárbara y Ana


ESTUDIO DE CASO
PROBLEMÁTICA DEL RÍO ATOYAC
Por: Ana Gabriela Martínez López


Caso:
Contaminación industrial en el río Atoyac Estados de Puebla
Actividad denunciada:
Violación de derechos ambientales, incluyendo el derecho al agua, por danos causados al medio ambiente, a la salud y a la vida de los habitantes de los estados de Tlaxcala y Puebla.
Hechos:
Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de los Estados de Puebla. Comisión Nacional del Agua de los Estados de Puebla.
Empresa Textiles KN de Oriente.
Introducción:
De manera por demás insistente y hasta extraña en sentido distinto a la realidad de la situación ambiental poblana, se viene promoviendo un "rescate" del río Atoyac como acción prioritaria para resolver el problema ambiental del estado de Puebla, como la demanda prioritaria y generalizada de los poblanos, cuando esto último no es cierto, en primer lugar porque son unas cuantas personas que lo promueven y porque la versión de especialistas, académicos y gente informada, tiene una visión bastante distinta.

La parte más apegada a esta escalada de promoción, es que uno de los problemas ambientales y de recursos naturales más ingentes en todo el territorio poblano, está relacionado con el agua, pero no sólo la que es conducida por el cauce del río Atoyac y menos el que corre por ciertas colonias de la capital que recientemente vienen resintiendo atractivos incrementos en el precio del suelo.


El problema del agua en el estado de Puebla es más complejo y serio de lo que parece y las causas principales de este obstáculo tienen mucho qué ver con la visión política de los gobernantes y con la conducta social.

Las principales manifestaciones directas del problema poblano del agua en su territorio son simultáneamente la escasez, la insuficiencia, la contaminación de cuerpos de agua, el desaprovechamiento, y los altos costos de su manejo integral. Es así que mientras en una región de nuestra geografía la escasez del recurso es evidente, otra puede estar resintiendo los efectos de precipitaciones catastróficas, u otra puede estar desequilibrando los procesos naturales de recarga para abastecer a la capital del estado, cuya sed exhibe un permanente incremento.

Los principales efectos de la escasez de agua en la mayor parte del estado pueden determinar y determinan la limitada producción económica primaria, que a su vez es precursora de pérdida de competitividad y conversión del productor rural a consumidor urbano, con lo que debilitamos nuestra suficiencia alimentaria local; provocando estadios generalizados de pobreza que preceden a la desintegración familiar y la expulsión de población; además de inducir el abandono de suelos que facilitan los procesos de erosión, pérdida de fertilidad y desertificación.

La insuficiencia del recurso por demandas de consumo urbano y agrícola, pecuario e industrial en regiones más pobladas, ha roto el equilibrio entre disponibilidad natural y volúmenes explotados, lo que conlleva el encarecimiento de los procesos de su abastecimiento y extiende territorialmente la gravedad de los costos sociales, económicos y ambientales del problema.

Los niveles de contaminación de los cuerpos de agua le han convertido al recurso su valor como sustento de la vida, a vehículo que conduce igualmente a la muerte directa e indirecta de toda manifestación biológica. A escala humana el problema alcanza el condicionamiento de su dinámica de calidad de vida y hasta de sobrevivencia.

Los efectos adversos provocados por la exuberancia de agua meteórica (lluvia, nieve, granizo) en las montañas y sierras, se pueden medir en fatalidades humanas, desplazamiento de población, pérdida de actividad económica y desvío de recursos públicos en tareas de reconstrucción, así como consecuencias ambientales más complejas a partir de los efectos materiales. El aprovechamiento de estas manifestaciones naturales podría ser la diferencia para un importante sector de la población de nuestro estado.

Los altos costos económicos que exige el mantener los niveles de explotación, uso y tratamiento del agua en el territorio poblano, rebasan la capacidad financiera de nuestros municipios, de nuestro estado y requieren de la intervención de la federación. De ello puede dar cuenta el endeudamiento tan alto y perenne del SOAPAP, además de la asignación federal de cerca de 4 mil millones de pesos que se están aplicando ya, procedentes del Programa Nacional de Infraestructura, a sanear todo el cauce del río Atoyac. Este saneamiento consiste en construir redes de drenaje y plantas de tratamiento en las poblaciones que actualmente descargan sus vertidos al Atoyac, incluyendo a las del estado de Tlaxcala.
Con todo este contexto, respetable lector, podrá usted imaginar que lo que unas cuantas voces vienen reclamando como "rescate" del río Atoyac, no tiene otro fin que arreglar los jardines de las riberas de su cauce, pues no incide en ningún campo serio de los problemas del agua en el estado. En otras palabras, se está promoviendo una rudimentaria cosmetología de paisaje urbano o gasto superfluo para distraer la verdadera importancia del problema del agua en el estado de Puebla.

Limpiar de maleza la ribera del río no está mal, pero no resuelve  ningún problema ambiental que afecte a los poblanos. El problema de la contaminación de su cauce está ya en manos de la federación y el estado a través de sus instancias administrativas y no creo que se resuelva en el corto plazo. Sin embargo, en otra entrega comentaré la alternativa de desarrollo urbano que la rivera del Atoyac representa, pero no se trata de un problema ambiental estatal.
De acuerdo con los actores:
1. La zona de Puebla se ha caracterizado por el desarrollo industrial en diversas ramas como el área de textiles, refrescos, metalurgia, automotriz, productos médicos y alimentos. Esta transformación económica coexiste con la actividad agrícola expansiva, caracterizada por el uso extensivo y generalizado de plaguicidas y fertilizantes químicos.
2. Esta situación ha generado una creciente contaminación, tanto en cantidad como en la calidad de los vertidos agropecuarios, industriales y domésticos en los cuerpos de agua superficiales, a tal grado, que las aguas del río Atoyac y no se considera apto para recreación, pesca, vida acuática y consumo humano.
3. En las inmediaciones de las descargas industriales y drenajes municipales, se encontró que la contaminación por grasas y aceites, sólidos suspendidos totales, sólidos sedimentables y Demanda Bioquímica de Oxigeno (DBO) rebaso los parámetros ambientales establecidos en la norma mexicana, mientras que compuestos como fluoruros, cloruros de metileno y tolueno y cloroformo, muestran concentraciones elevadas. Estos últimos compuestos no están debidamente normados en la legislación ambiental mexicana.
4. A pesar de la contaminación, estas aguas son utilizadas para la irrigación de productos de consumo humano.
5. Se han presentado cuadros patológicos que incluyen irritación, lagrimeo y dolores de cabeza. Desde 1997, también se registran casos de anemia, leucemia y púrpura trombocitopenia. Es probable que estas patologías estén asociadas a la contaminación de las aguas.
6. El representante de la empresa KN Textileras de Oriente respondió a los alegatos de la parte actora en la audiencia publica surtida en el presente caso. En esta oportunidad el apoderado manifestó que KN Textileras de Oriente no utiliza en sus procesos industriales las sustancias mencionadas por los actores del contradictorio; que la contaminación en la región no es consecuencia de sus operaciones industriales por cuanto existen en el parque industrial “Quetzacoalt” 50 empresas en operación; y que la empresa KN Textileras de Oriente ha cumplido con las normas ambientales y esta sometida a inspecciones periódicas por parte de la autoridad ambiental.
Considerados:
1. El reconocimiento universal del derecho humano al agua potable en adecuada cantidad y calidad, como un derecho humano fundamental cuyo ejercicio pleno debe ser garantizado por los Estados;
2. La garantía a todos y cada uno de los servicios públicos básicos, especialmente al agua potable en adecuada cantidad y calidad, constituye presupuesto del respeto a la dignidad humana y del ejercicio de la ciudadanía.
3. Que existe una intensa actividad industrial a lo largo de la cuenca del río Atoyac, la cual esta produciendo una elevada contaminación con presencia de sustancias químicas nocivas para la vida del río y de las personas que hacen uso de sus aguas con diversos fines. Existen evidencias de la perdida de biodiversidad en el río, la muerte masiva de los peces y riesgos para los seres humanos que consumen esta agua o los productos cultivados en el área.
4. Es notorio que la empresa demandada no es la única que esta provocando esta contaminación del río, por cuanto la misma compromete la responsabilidad de todas las industrias presentes en la cuenca que vierten sus desechos industriales.
En vista de los hechos y consideraciones que anteceden, el Tribunal Latinoamericano del Agua
Resuelve:
1. Reconocer la responsabilidad de todas las industrias asentadas en el parque industrial “Quetzacoatl” en la cuenca del río Atoyac, que descargan sus aguas servidas del proceso industrial, por la contaminación del río.
2. Reconocer la omisión y la negligencia de las instituciones gubernamentales locales, estatales y federales al no efectuar los controles debidos a los vertimientos de estas industrias, violando asila legislación mexicana.
3. Exigir al grupo de empresas industriales que están contaminando las aguas del río Atoyac, que se comprometan, conjuntamente con la autoridad ambiental y las organizaciones civil, en el diseño y puesta en marcha de un plan de rehabilitación de la cuenca del río Atoyac.
Recomendaciones:
Se exhorta a todas las autoridades locales, estatales y federales a tratar al caso de la contaminación de la cuenca del Río Atoyac con la importancia y seriedad de un grave desastre ambiental y social.





http://www.youtube.com/watch?v=SPWPtJNXaxA&feature=player_embedded






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ESTUDIO DE CASO 
PROBLEMÁTICA DEL RÍO ATOYAC 
 Por: Ana Gabriela Martínez López




De manera por demás insistente y hasta extraña en sentido distinto a la realidad de la situación ambiental poblana, se viene promoviendo un "rescate" del río Atoyac como acción prioritaria para resolver el problema ambiental del estado de Puebla, como la demanda prioritaria y generalizada de los poblanos, cuando esto último no es cierto, en primer lugar porque son unas cuantas personas que lo promueven y porque la versión de especialistas, académicos y gente informada, tiene una visión bastante distinta.
La parte más apegada a esta escalada de promoción, es que uno de los problemas ambientales y de recursos naturales más ingentes en todo el territorio poblano, está relacionado con el agua, pero no sólo la que es conducida por el cauce del poblanísimo río Atoyac y menos el que corre por ciertas colonias de la capital que recientemente vienen resintiendo atractivos incrementos en el precio del suelo.
El problema del agua en el estado de Puebla es más complejo y serio de lo que parece y las causas principales de este obstáculo tienen mucho qué ver con la visión política de los gobernantes y con la conducta social.
Las principales manifestaciones directas del problema poblano del agua en su territorio son simultáneamente la escasez, la insuficiencia, la contaminación de cuerpos de agua, el desaprovechamiento, y los altos costos de su manejo integral. Es así que mientras en una región de nuestra geografía la escasez del recurso es evidente, otra puede estar resintiendo los efectos de precipitaciones catastróficas, u otra puede estar desequilibrando los procesos naturales de recarga para abastecer a la capital del estado, cuya sed exhibe un permanente incremento.
Los principales efectos de la escasez de agua en la mayor parte del estado pueden determinar y determinan la limitada producción económica primaria, que a su vez es precursora de pérdida de competitividad y conversión del productor rural a consumidor urbano, con lo que debilitamos nuestra suficiencia alimentaria local; provocando estadios generalizados de pobreza que preceden a la desintegración familiar y la expulsión de población; además de inducir el abandono de suelos que facilitan los procesos de erosión, pérdida de fertilidad y desertificación.
La insuficiencia del recurso por demandas de consumo urbano y agrícola, pecuario e industrial en regiones más pobladas, ha roto el equilibrio entre disponibilidad natural y volúmenes explotados, lo que conlleva el encarecimiento de los procesos de su abastecimiento y extiende territorialmente la gravedad de los costos sociales, económicos y ambientales del problema.
Los niveles de contaminación de los cuerpos de agua le han convertido al recurso su valor como sustento de la vida, a vehículo que conduce igualmente a la muerte directa e indirecta de toda manifestación biológica. A escala humana el problema alcanza el condicionamiento de su dinámica de calidad de vida y hasta de sobrevivencia.
Los efectos adversos provocados por la exuberancia de agua meteórica (lluvia, nieve, granizo) en las montañas y sierras, se pueden medir en fatalidades humanas, desplazamiento de población, pérdida de actividad económica y desvío de recursos públicos en tareas de reconstrucción, así como consecuencias ambientales más complejas a partir de los efectos materiales. El aprovechamiento de estas manifestaciones naturales podría ser la diferencia para un importante sector de la población de nuestro estado.
Los altos costos económicos que exige el mantener los niveles de explotación, uso y tratamiento del agua en el territorio poblano, rebasan la capacidad financiera de nuestros municipios, de nuestro estado y requieren de la intervención de la federación. De ello puede dar cuenta el endeudamiento tan alto y perenne del SOAPAP, además de la asignación federal de cerca de 4 mil millones de pesos que se están aplicando ya, procedentes del Programa Nacional de Infraestructura, a sanear todo el cauce del río Atoyac. Este saneamiento consiste en construir redes de drenaje y plantas de tratamiento en las poblaciones que actualmente descargan sus vertidos al Atoyac, incluyendo a las del estado de Tlaxcala.
Con todo este contexto, respetable lector, podrá usted imaginar que lo que unas cuantas voces vienen reclamando como "rescate" del río Atoyac, no tiene otro fin que arreglar los jardines de las riberas de su cauce, pues no incide en ningún campo serio de los problemas del agua en el estado. En otras palabras, se está promoviendo una rudimentaria cosmetología de paisaje urbano o gasto superfluo para distraer la verdadera importancia del problema del agua en el estado de Puebla.
Limpiar de maleza la ribera del río no está mal, pero no resuelve ningún problema ambiental que afecte a los poblanos. El problema de la contaminación de su cauce está ya en manos de la federación y el estado a través de sus instancias administrativas y no creo que se resuelva en el corto plazo. Sin embargo, en otra entrega comentaré la alternativa de desarrollo urbano que la rivera del Atoyac representa, pero no se trata de un problema ambiental estatal.

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El texto nos explica que la teoría de la moral (ética) no es normativa ni neutra, ya que su aparición y realización depende de los factores sociales e históricos de cada época.

Dentro del estudio de la ética surgen problemas morales y problemas éticos, en donde la forma de actuar ante una situación es algo moral, mientras que definir qué es lo bueno o malo de nuestros actos le corresponde a la ética. Los problemas éticos se caracterizan por su generalidad y esto los distingue de los problemas morales de la vida cotidiana.

La ética se encargará de explicar, esclarecer o investigar una realidad en situaciones concretas. al contrario de la realidad moral que varía históricamente, la ética es la explicación de lo que ha sido o es, y no simple descripción.

Como ya sabemos, la ética estudia la moral, que parte de una serie de morales efectivas para establecer la escencia de la moral, su origen, condiciones, criterios y principios que rigen el cambio y sucesión de diferentes sistemas morales. Es decir, se ocupa del comportamiento moral de los hombres en la sociedad, hechos o actos para tratar de descubrir sus principios generales, ha de aspirar a la racionalidad y objetividad más plenas y hasta donde sea posible verificables.

No hay moral científica, pero puede darse una moral compatible con los conocimientos científicos acerca del hombre, la sociedad y de la conducta humana moral, donde la ética puede servir para fundamentar una moral.

Dentro del punto filosófico, la tarea fundamental de la ética normativista es hacer recomendaciones y formular normas y prescripciones morales, pero no alcanza a la teoría ética.

Un código moral, o un sistema de normas, no es ciencia, pero puede ser explicado científicamente, cualquiera que sea su caracter o las necesidades sociales a las que responda.

Bárbara OjeQui






Ana Gabriela Martínez López




El texto publicado en el blog habla acerca de la teoría de la ética como estudio de la moral, no puede existir una ética neutra ni tampoco una ética normativa. De los problemas morales y problemas éticos, la lectura nos señala cuando es un problema moral y cuando es un problema ético. Por ejemplo hablar sobre la definición de lo que es bueno es algo de lo cual se va a encargar la ética, mientras tanto, el saber qué hacer en una situación es algo que va inclinado a la moral.

A diferencia de los problemas práctico morales, los éticos se caracterizan por su generalidad. Los problemas teóricos y los prácticos no se hallan separados por una muralla insalvable.En el párrafo del campo de la ética, nos explica la tarea básica de esta ciencia como tal, que es investigar una realidad dada produciendo conceptos correspondientes. Mientras que la moral varía dependiendo del periodo histórico en el que se presente. La ética es explicación de lo que ha sido o es, y no simple descripción.

Dentro de la definición de ética, nos describe que la ética estudia la moral, y dependiendo de una serie de morales efectivas ya establecidas, da la esencia de la moral, así como también su origen y el principio que se establece el cambio y sucesión de los sistemas morales.


También nos deja en claro que la ética es la que estudia la forma específica de la conducta humana, constituida por hechos o actos humanos, y de este parte para descubrir sus principios generales. Así mismo, nos describe que la ética penetra en el conocimiento científico como racionalidad y objetividad.

No hay moral científica, pero si hay o puede haber, un conocimiento de la moral que pueda ser científico, mientras lo científico en esta caso, es el método y no el objeto en sí. Un código moral, o un sistema de normas, no es ciencia, pero puede ser explicado científicamente, cualquiera que sea su carácter o las necesidades sociales a que responda. La moral, no es científica, pero sus orígenes, fundamentos, y evolución pueden ser investigados racional y objetivamente; es decir, desde el punto de vista de la ciencia.