lunes, 4 de julio de 2011

Pensamiento Complejo y Ética. Edgar Morin.

La modernidad ética: las grandes dislocaciones.
Los Tiempos modernos han producido dislocaciones y rupturas
éticas en la relación trinitaria individuo/sociedad/especie.
La laicización le quita a la ética de sociedad la fuerza del imperativo
religioso. Es cierto que la nación moderna impone su propio culto
y sus imperativos sagrados en las guerras en las que la patria está en peligro,
pero, en periodo de paz, las competiciones, las concurrencias, las
tendencias egoistas aumentan. Es cierto que la era planetaria que se
inaugura con 1os tiempos modernos suscita, a partir del humanismo
laicizado, una ética metacomunitaria a favor de todo ser humano, sea
cual sea su identidad étnica, nacional, religiosa, politica. La ética de
Kant opera la promoción de una ética universalizada que pretende ser
superior a las éticas sociocéntricas particulares. Libertad, equidad, solidaridad,
verdad, bondad se convierten en valores que merecen por sí
mismos la intervención, incluso la ingerencia en la vida social y después,
por extensión, en la vida internacional. Pero estos desarrollos siguen
siendo minoritarios y marginales.
Los Tiempos modernos suscitaron el desarrollo de una política
autónoma, de una economía autónoma y de una ciencia autónoma, de
un arte autónomo, que dislocan la ética global que imponía la teología
medieval. Es cierto que la politica no obedecia a la ética. Pero, desde
Maquiavelo, la ética y la politica se vieron oficialmente disjuntas en la
concepción en la que el Principe (el gobemante) está obligado a obedecer
a la utilidad y la eficacia, y no a la moral. Es cierto que la economía
comporta una ética de 1os negocios, que precisan respeto a 1os
contratos, pero obedece a1 imperativo de la ganancia, que conduce a la
instrumentación y a la explotación de 1os otros humanos. La ciencia
moderna se fundó sobre la disyunción entre juicio de hecho y juicio de
valor. Es decir, entre el conocimiento por una parte, la ética por la otra.
La ética del conocer por conocer a que obedece es ciega ante las grandes
consecuencias que aportan hoy las formidables potencias de muerte
y manipulación suscitadas por el progreso cientifico. El desarrollo
técnico, inseparable de 1os desarrollos científicos y económicos, ha
permitido el superdesarrollo de la racionalidad instrumental, que puede
ser puesta a1 servicio de 1os fines más inmorales.

Morin, Edgar. El Método. Tomo VI. p. 27. Multiversidad mundo real. www.transformacioneducativa.org

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